HISTORIA DEL BEATO SCALABRINI

Oración:
Dios omnipotente y lleno de misericordia que nos has donado al Beato Juan Bautista Scalabrini, maestro insigne del catecismo, solícito promotor de la justicia social y lo has constituido Padre y Apóstol de los migrantes, concédenos, por su intercesión, acoger fielmente sus enseñanzas e imitar su celo por la salvación de las almas. Amén.

Perfil del Beato:

- Familia:
El beato Juan Bautista Scalabrini nació en Fino Mornasco, ciudad de la Provincia de Como (Italia), el 8 de julio de 1839. Fue tercero de 8 hermanos; sus padres se llamaban Luis Scalabrini y Colomba Trombetta.:

- Estudiante:
Cursó los estudios primarios en su pueblo natal y la secundaria en la ciudad de Como. A menudo reunía a sus compañeros en el patio de su casa para contarles las cosas interesantes que había aprendido, especialmente las lecciones de catequesis.

- Seminarista:
En 1857, a los 18 años, ingresó al Seminario Diocesano de Como. Se dedicó con empeño al estudio no sólo de filosofía y teología, sino también de las ciencias modernas y de los idiomas.

- Sacerdote:
El 30 de mayo de 1863, a los 24 años, fue ordenado sacerdote. Inmediatamente quiso realizar su deseo de ser misionero en tierras lejanas, pero su Obispo le dijo: “Tus Indias están en Italia” y lo envió como ayudante en una parroquia de la diócesis.

- Profesor y Rector del Seminario:

A los pocos meses, el Obispo lo nombró profesor y luego Rector del seminario de Como, donde permaneció hasta 1870. Se destacó por su enseñanza y educación de los seminaristas y por los nuevos métodos pedagógicos que ponía en práctica. Durante el verano de 1867 se ofreció como voluntario para atender a las víctimas del cólera, que le valió una medalla al valor civil por parte del Gobierno.


Párroco de San Bartolomé


El 12 de mayo de 1870 fue designado párroco de San Bartolomé, una populosa comunidad en el suburbio industrial de Como, cargo que desempeño hasta 1875. Se dedicó a poner en marcha inmediatamente un programa de renovación parroquial, que cristalizó en:
• Vitalizar la liturgia con todas sus devociones, especialmente a la Eucaristía y a la Virgen.
• Organizar la enseñanza de catequesis, desde los más pequeños. Escribió el “Catecismo para los jardines de infantes”.
• Promover la acción católica, como fermento de vida cristiana entre el pueblo.
• Reunir a los jóvenes en oratorio festivo.
• Visitar a los enfermos y ancianos.
• Ocuparse de la solución cristiana de los problemas de la incipiente clase obrera.

En esta época dictó un ciclo de conferencias sobre el Concilio Vaticano I, en la Catedral de Como, donde quedó de manifiesto su celo pastoral y su adhesión a la Sede Apostólica. Dichas conferencias fueron luego editadas en un libro, que llamó la atención del mismo Papa Pío IX.

Obispo

Contando apenas con 36 años, fue consagrado Obispo de Piacenza el 30 de enero de 1876. Inmediatamente ingresó a la diócesis poniéndose al servicio de su rebaño.
En los 29 años que dirigió su diócesis se mostró como verdadero padre, pastor y maestro, entregado, como él mismo se lo propuso en su presentación, “todo para todos”.